Avicultura en detalle: Cómo preparar las granjas avícolas para el calor del verano y mantener la productividad.
- hace 3 horas
- 4 Min. de lectura
El verano brasileño plantea importantes desafíos para la avicultura. Con temperaturas que superan la zona de confort térmico de las aves, los productores que no se anticipan a estos desafíos se enfrentan a graves riesgos operativos y financieros. Preparar la granja para el calor no es solo una cuestión de bienestar animal, sino una estrategia para mantener los niveles de producción.
En este artículo, te ofrecemos algunos consejos para proteger tu propiedad del calor típico de esta época del año. Sigue leyendo y disfruta.

¿Por qué deberían los avicultores preparar sus granjas para el verano?
El calor excesivo tiene muchos efectos negativos en las aves, ya que son animales homeotermos, lo que significa que necesitan mantener una temperatura corporal constante. Sin embargo, carecen de glándulas sudoríparas; es decir, no sudan. Su principal mecanismo para disipar el calor es la polipnea térmica, también conocida como jadeo. Cuando el ambiente externo es demasiado caluroso, este mecanismo resulta insuficiente, lo que provoca estrés por calor y supone riesgos significativos para la producción.
El impacto del calor en la producción es directo, provocando:
Disminución del rendimiento: Las aves reducen la ingesta de alimento para generar menos calor metabólico, lo que resulta en una menor ganancia de peso.
Problemas de salud: El desequilibrio ácido-base y la inmunosupresión hacen que este grupo sea más vulnerable a las enfermedades.
Aumento de la mortalidad: En casos graves, el calor extremo puede provocar pérdidas repentinas y a gran escala.
Consejos para proteger su granja avícola en verano.
Para ayudar a tus aves a evitar el estrés por calor y mantener la producción, te ofrecemos algunos consejos para preparar a tu parvada para las altas temperaturas. Consúltalos a continuación:
1. La hidratación es esencial.
El agua es el principal mecanismo para regular la temperatura corporal en las aves de corral. Por lo tanto, en verano, el consumo de agua puede duplicarse o incluso triplicarse. Para mantener el bienestar y la productividad, es fundamental garantizar el acceso al agua y su calidad. Debe estar siempre fresca, ya que las aves rechazan el agua caliente, por encima de los 30 °C, lo que agrava el estrés. Además, el calor favorece la proliferación de biopelículas (comunidades de microorganismos que se adhieren a las paredes de las tuberías, formando una capa viscosa) y bacterias en las mismas.
Estrategias de gestión:
Purga periódica: Haga circular el agua por las tuberías de distribución varias veces al día para garantizar que el agua que llega a la boquilla del bebedero esté siempre fresca.
Protección solar de los depósitos de agua: Proteger los depósitos del sol es una medida sencilla que evita el sobrecalentamiento incluso antes de que el agua entre en el edificio.
Ajuste de altura y caudal: Los bebederos mal ajustados dificultan el consumo de agua. En verano, conviene comprobar el caudal para que las aves no tengan que esforzarse demasiado para hidratarse, y la ubicación debe ser la adecuada para que puedan beber agua de forma constante y cómoda.
2. Ajustes nutricionales estratégicos
Cuando suben las temperaturas, disminuye naturalmente el apetito de las aves. Para compensar la menor ingesta de nutrientes, su dieta debe adaptarse y ser equilibrada.
Ajustar las fuentes de energía y utilizar ácidos grasos para compensar la sustitución parcial de carbohidratos ayuda a reducir el calor generado por la digestión. Además, el equilibrio electrolítico es fundamental. Reponer iones como el sodio y el potasio ayuda a mitigar la alcalosis respiratoria causada por la respiración agitada.
Estas estrategias minimizan la producción de calor metabólico y garantizan que las aves reciban todo el apoyo nutricional necesario para crecer, incluso en situaciones de estrés.
3. Monitoreo y control ambiental
Controlar la temperatura y la humedad en la granja es una de las mejores maneras de mantener el bienestar animal y preservar la producción. Esto se puede lograr mediante el uso de soluciones especializadas.
Los equipos bien diseñados, como extractores de aire, ventiladores y paneles de enfriamiento evaporativo, son esenciales para la ventilación y refrigeración del espacio. Cuando se colocan correctamente, los ventiladores facilitan la circulación del aire , fundamental para el intercambio de calor, mientras que los sistemas de nebulización y los paneles ayudan a reducir la temperatura mediante el enfriamiento evaporativo.
Para garantizar la eficiencia, es fundamental revisar y programar todo el sistema antes del pico del verano. Los equipos con un mantenimiento adecuado consumen menos energía y responden mejor a las fluctuaciones de temperatura.
4. Invertir en tecnología.
La tecnología puede ser la mayor aliada de los avicultores, especialmente en granjas de alta densidad.
La tecnología Kilbra permite optimizar el entorno de forma automatizada. Nuestras soluciones garantizan todo lo necesario para que sus aves no se vean afectadas por las altas temperaturas del verano, evitando los efectos del estrés térmico.
Las estaciones cambian, ¡pero con Kilbra, la producción continúa!
Preparar su granja avícola para el verano es una inversión para garantizar una producción constante, independientemente de la temporada. Kilbra está listo para apoyar su negocio con soluciones que le brindan tranquilidad al productor y bienestar a las aves.
¿Quieres saber cómo modernizar tu granja para afrontar el calor del verano? Haz clic aquí para contactarnos y conocer nuestras soluciones personalizadas.



Comentarios